Uno de esos artículos que me gustaría escribir pero nunca empiezo, ya sea por falta de tiempo, de una correcta planificación de la estructura y el contenido, o porque existen artículos fantásticos en internet, es uno sobre accesibilidad web. Mi idea se basa en un texto que parte desde un punto de vista práctico, empleando las pautas, pero sin ser una lista. El problema es que ya hay mucho escrito y muy bueno. Aquí os dejo un ejemplo extraído en origen del siguiente artículo: Practical, Entry-Level Web Accessibility de Mike Cherim, aunque ya no está disponible. Practical, Entry-Level Web Accessibility, de Mike Cherim

Es un artículo bastante completo, y os recomiendo su lectura. pero me gustaría destacar el apartado del uso apropiado de los vínculos. Sus consejos son los siguientes (no se trata de una traducción literal, e incluyo opiniones y explicaciones mías):

  • No usar el mismo texto para vínculos que tienen diferentes destinos (del tipo leer más, más información,…). ¿Motivos? Existen navegadores que muestran un listado con todos los vínculos de una página. ¿Tiene sentido que nos encontremos con diez vínculos con el mismo texto y diferentes destinos? Evidentemente no. Y en el punto siguiente hay más que añadir.
  • Usar un texto para el vínculo que sea descriptivo con su destino. Los vínculos suelen ser “focos de atención”, y en el caso de que no se haga una lectura completa, puede que al ojear uno de ellos nos llame la atención, pero no sepamos a donde nos lleva. Esto nos obliga a leer el contexto para ver de qué se trata. El tan mencionado “no uses haga click aquí” que aparece en las pautas de accesibilidad web es por algo. Suele ser una costumbre en los bloggers el usar en una frase (como por ejemplo: “como ya han dicho otros”), un vínculo para cada palabra. Esos textos de vínculos “como”, “ya”, “han”, “dicho” y “otros”, leídos de forma individual no nos dice nada sobre su destino. Sí podemos usar la barra de estado para ver su destino, pero no es correcto (aunque a veces queda muy gracioso, je je 🙂 )
  • Separa los vínculos para que no aparezcan de forma consecutiva. ¿Por qué? Porque a veces cuesta distinguir donde empieza un vínculo y donde termina otro. En el caso de que incluyas varios vínculos en una frase, intenta redactarla de forma que haya separación entre los vínculos, ya sea una coma, o alguna palabra. En el caso concreto de los menús horizontales (ya sea utilizando listas o como una serie de vínculos separados por más o menos espacios), conviene también utilizar al menos un carácter imprimible de separación. El problema es cuál utilizar… símbolos como “|”, “·”, “#”, podrían ser válidos, pero al usar un lector de pantalla puede resultar bastante molesto. Pero utilizando estilos, podemos indicar que no los oculte a los lectores de pantalla (luego falta que hagan caso, y aquí hay un problema).
  • Identifica los vínculos, para distinguirlos adecuadamente. No tiene porqué ser el subrayado azul por defecto, pero no es mala idea subrayarlos (sólo los vínculos) y/o utilizar un color distinto (atención a los problemas que puedan tener las personas con daltonismo).
  • Por último también recomiendan un cambio en el aspecto del vínculo cuando tiene el foco (ya sea con el tabulador, o al pasar el ratón por encima). Nada mejor que usar las pseudo-clases active y hover para cambiar el color, el fondo, el subrayado…

Mucho más, y sobre todo mucho mejor, estaba disponible en Practical, Entry-Level Web Accessibility. Practical, Entry-Level Web Accessibility.

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