Desde el World Wide Web Consortium, siempre se ha defendido el concepto de Una Web (One Web). ¿A qué se refiere? A que no tiene sentido hacer versiones alternativas de un sitio web dependiendo de las capacidades (y discapacidades) de las personas que visitan un sitio web, del dispositivo y navegador que utilizan.

¿Para qué hacer una web alternativa accesible para personas con discapacidad? ¿Qué sentido tiene hacer una web alternativa para imprimir? ¿Y una web alternativa para teléfonos móviles o celulares y otros dispositivos? En el mejor de los casos no sería tan complicado si se generan las páginas mediante gestores de contenidos (programación). Pero existe el peligro de tener diferentes versiones de una misma web en diferentes estados de evolución: es fácil olvidarse de hacer modificaciones en la web accesible realizada sólo con texto, una vez que ya hemos hecho las modificaciones en la página principal (la que recibe más visitas).

Veamos una cita de la antes mencionada Mobile Web Best Practices, para conocer mejor el punto de vista del W3C:

One Web means making, as far as is reasonable, the same information and services available to users irrespective of the device they are using. However, it does not mean that exactly the same information is available in exactly the same representation across all devices. The context of mobile use, device capability variations, bandwidth issues and mobile network capabilities all affect the representation.

Lo importante, por tanto, es mostrar la misma información y servicios, independientemente del dispositivo que se utilice para conectar a internet. Evidentemente esto no significa que se muestre, desde el punto de vista estético, exactamente igual en todos los dispositivos.

Obviamente se pueden utilizar para un mismo sitio web (compuesto por una o más páginas), diferentes hojas de estilos para cada tipo de dispositivo que se contempla en la especificación de CSS (consultar Tipos de medios reconocidos en la traducción de la especificación alojada en SIDAR). Así, si accedemos al sitio web desde un teléfono móvil, nos mostraría la hoja de estilos de tipo handheld. Si vamos a imprimir una página web, utilizaría la hoja de estilos de tipo print. Y así con screen (para ordenadores “normales”), tv (cuando navegamos desde un televisor), aural (cuando utilizamos un navegador parlante o sintentizador de voz), tty (cuando accedemos desde un terminal sólo-texto), braille (para dispositivos de lectura táctil), embossed (impresoras braille) y projection (para presentaciones proyectadas o impresas).

Si acompañamos la separación de contenido y presentación (¡nada de tablas para maquetar!), una adecuada estructura del código (títulos, párrafos, listas,…), el uso de hojas de estilos para cada tipo de medio (párrafo anterior), y un peso reducido para todos los elementos en conjunto de una página web (código XHTML, hojas de estilos, imágenes, ficheros de javascript), y tengamos en cuenta los criterios de accesibilidad,… en principio no deberíamos de tener demasiados problemas para que cualquier persona, desde cualquier dispositivo, pueda acceder al contenido y los servicios de un sitio web (sin diferentes versiones alternativas).

Aún así, podemos encontrar dificultades, pero ésto lo dejamos para otro artículo.